Sismo no es solo magnitud: Caso Italia
El 29 de mayo pasado, leímos y escuchamos la noticia que un nuevo sismo de magnitud 5.8° Richter en la región norte de Italia aumentó la cifra de pérdida de vidas, de 7 a 24.
Unos días antes, en mayo 20 un sismo de magnitud 5.9° Richter en esa región dejó como resultado siete personas fallecidas.
En el valle de Mexicali, ocurrió un sismo de magnitud 5.9° el 30 de diciembre de 2009 y no hubo pérdida de vidas, ni daños mayores.
Si revisamos en libros, la tabla de magnitudes sísmicas vs. daños esperados, encontraremos que en esos niveles de magnitud (5.0 a 5.9) los daños esperados son ligeros.
Entonces… ¿qué sucedió en Italia?, pareciera que el solo parámetro de magnitud, no refleja o explica las diferencias en daños y pérdida de vidas entre sismos.
Revisemos el caso de la región norte de Italia:
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, reportó el sismo asociado a una falla de compresión, esto es, que el movimiento de la falla es vertical/hacia arriba y además a una profundidad somera estimada en 10 km.
Si el movimiento fue en esa dirección, indica que la mayoría de la energía se enfocó hacia la superficie del terreno, precisamente a todas las edificaciones cercanas a la zona epicentral.
El área de ocurrencia es un amplio valle, producto de la erosión de cadenas montañosas situadas al norte y sur del mismo, esto implica que las edificaciones están cimentadas en suelos aluviales no compactados (suelos suaves) y que estos suelos producen amplificaciones importantes en las ondas sísmicas.
La zona impactada está compuesta de varias poblaciones pequeñas, con edificios muy antiguos, de gran peso por sus materiales y además es la zona industrial más importante de Italia.
Las construcciones industriales son modernas con materiales más ligeros algunas, que aun así no tuvieron buen comportamiento.
En la zona no ocurrían sismos de consideración desde hace 500 años y en los mapas de peligro sísmico oficiales, la zona estaba considerada de baja peligrosidad sísmica, con aceleraciones pico máximas esperables de 0.150 de g (15% de aceleración de la gravedad en movimientos horizontales).
La red de instrumentos en el área, documentó aceleraciones de hasta 35% de g, esto significa que fueron rebasados los niveles máximos esperables.
El valle de la Emilia-Romagna es de los más ricos del país, tanto en lo histórico como en lo industrial (fábrica, autos, Vinícolas, pastas) por lo que la exposición al fenómeno tanto en vidas como en patrimonio es alta.
El sismo del 29 mayo ocurrió a las 9:00 am, cuando había trabajadores en fábricas y la mayoría de vidas se perdieron en esos sitios.
A cuatro días del suceso, las cifras hablaban de 350 heridos, 14 mil damnificados y daños por 6000 millones de dólares.
Ahora leemos testimonios de personas en esas ciudades de la importancia de tener un litro de agua, una sopa de pasta, una linterna, entre otras, para prevenir en caso de un incidente como este.
La ayuda aún no llega a todos los afectados, pero sabemos que será gradual conforme haya organización, víveres y una correcta distribución.
Los fenómenos sísmicos no avisan y la posibilidad de que ocurra alguno, a una distancia muy cercana de zonas urbanas obliga a tenerlo muy presente.
Obliga a no solo aprender lecciones de cómo funciona la naturaleza o los terremotos, sino también a tomar lecciones de otras ciudades, de lo que ignoraban, de lo que sabían pero no atendieron y de lo que no hicieron con oportunidad.
Por lo que se recomienda más capacitación.
Nuestras 5 ciudades en Baja California pueden en cualquier momento tener epicentros cercanos y de esas magnitudes, la auditoría de la naturaleza será sin previo aviso y ahí sabremos lo que atendimos, lo que nos capacitamos, la importancia y responsabilidad que le dimos.
Hay aún mucho por hacer en este tema, tenemos que llegar a conformar comunidades preparadas, bien informadas, para que no pierdan sus patrimonios ni los avances logrados en años.
Todos estamos convocados a integrarnos en torno a autoridades, marcos legales e institucionales, así como de responsabilidad familiar.
A final de cuentas, a todos nos afectará.





