¿Puede un jardín inclinar una casa?
Conversando con una persona residente en Mexicali, me refería que en su casa, antes del sismo del 4 abril de 2010 ya notaba inclinación en el segundo piso de su vivienda y fracturas en paredes de ambos pisos.
Después de ese domingo aumentaron los problemas.
Mi primera pregunta fue saber si tenía jardín, a lo cual dijo no. Enseguida pregunté si sus vecinos tenían jardín y su respuesta fue positiva.
Hablando a detalle sobre la posición de las fracturas en su casa con respecto al jardín del vecino, resultó que estaban contiguas.
Entonces aquí podemos plantear la siguiente interrogante: ¿Qué relación puede existir entre un sitio de riego (jardín) y la construcción de una casa para vivienda, en cuanto a daños? Ambas se relacionan con el Suelo.
En la naturaleza, las plantas requieren de agua para crecer y mantenerse firmes, con vida, sin embargo, una casa para soportar el peso de sus materiales y enseres, no necesita de riego debajo de sus cimientos.
Las construcciones civiles se apoyan en rocas o en suelos. Los suelos son el producto de la erosión de rocas en forma de pequeñas partículas. Así, los suelos están compuestos de millones de partículas de diferentes tamaños y composiciones (gravas, arenas, limos y arcillas).
Las de mayores tamaños son las gravas, enseguida están las arenas, continuan los limos y las de un tamaño tan pequeño que es necesario utilizar un microscopio electrónico para observarlas, las arcillas.
Nuestros suelos se componen de estos cuatro tamaños de partículas, en ocasiones combinadas, en otras, con dominio de algún tamaño en particular.
Una característica común de los cuatro, es que admiten la presencia de agua en sus espacios vacios. ¿Cuánta agua? La que les llegue desde la superficie o de áreas vecinas, ya sea de lluvia o de riego humano. La sobrante se va almacenando en sus diferentes capas y profundidades.
En la práctica de la Ingeniería Civil, las mayores dificultades se dan cuando existe agua contenida entre los espacios intersticiales de los granos de suelos. Los efectos del agua en granos de suelos, reducen fuertemente el coeficiente de fricción entre partículas, lo que facilita el “rodamiento” entre partículas y que se produzcan fallas en sus planos horizontales y verticales.
También aumentan la presión de poro por el hecho de que el agua no es compresible, produciendo un efecto de “flotación” de partículas, las cuales fallan en sostener esfuerzos verticales y horizontales, produciendo asentamientos diferenciales en las construcciones.
La presencia de agua cambia las propiedades de capacidad de manejo de esfuerzos en los suelos por lo que es considerada importante en toda obra civil, porque aumenta el potencial de asentamientos, inclinaciones y daños a edificaciones.
Con mayor énfasis en zonas sísmicas. El paso de ondas sísmicas en suelos produce aceleraciones y esfuerzos de sus partículas en todas direcciones, por lo que las obras asentadas sobre suelos saturados con agua, tendrán efectos negativos como amplificaciones del movimiento, dispersión lateral, licuefacción, entre otros.
Todos estos efectos pueden aumentar los daños esperados por la sacudida sísmica.
Después de esta descripción le dije a la persona: “Habla con tu vecino y pídele considerar los daños que ocasiona y seguirá ocasionando en tu casa y muy posible en la suya”. Respuesta: “Ya lo hice y no le interesa, todo seguirá igual”.
Ante esa respuesta decidí escribir esta semana sobre el tema. No es la primera ni será la última vez que esta relación entre vecinos sea conocida y se esté dando. Considero debe ser documentada y llevada la queja a alguna oficina donde quede constancia escrita de algo que puede denominarse como “un daño anunciado”.
¿Cuántos casos similares o más graves habrá en ciudades de Baja California? Puedo asegurar que un gran número, unos por ignorancia, otros a sabiendas, pero sin ninguna autoridad o norma que los informe y regule.
Existen ejemplos por doquier, lo hemos visto en edificaciones en fraccionamientos, en las bardas perimetrales, que muestran en la superficie señales de humedad, señal inequívoca de que existe agua debajo.
Espero que este escrito sea el inicio de una mejora en las relaciones respetuosas vecinales y en caso de no darse, de un inicio de normatividad. Sin duda, casos de la vida común que no apreciamos sino hasta que son muy visibles o se presentan por algún sismo como los que son frecuentes en nuestra región.
Hasta la siguiente semana.





